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Auditoría integral del Registro Electoral Biométrico

RESUMEN EJECUTIVO

AUDITORÍA INTEGRAL AL REGISTRO ELECTORAL BIOMÉTRICO DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA

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¿QUÉ ES LA AUDITORÍA AL REGISTRO ELECTORAL?

Un Registro Electoral de calidad es la base de un padrón electoral confiable. Los procesos de auditoría pueden iniciarse por decisión propia de los organismos electorales o como resultado de acuerdos políticos, que acuden a este mecanismo para establecer la calidad del Registro Electoral de un país, toda vez que éste es parte esencial en los debates electorales al ser la base para la conformación de los padrones electorales. Determinar el grado de exactitud, transparencia, depuración y actualización de un Registro Electoral resulta fundamental para la realización de cualquier proceso electoral. Conocer su estado real y establecer los mecanismos que permitan realizar los ajustes, genera mayores niveles de confianza ciudadana dentro de la sociedad civil, los partidos políticos, y demás sectores.

Para la OEA una auditoría de registro electoral es fundamental como mecanismo de revisión de procedimientos, con el objetivo de obtener una “fotografía” de un instrumento esencialmente dinámico, que al abrirse al examen de un ente externo y objetivo, puede favorecerse de las recomendaciones que se formulen para su continuo perfeccionamiento.

La Organización de los Estados Americanos no tiene la competencia para “certificar” un padrón electoral, sino ofrecer un diagnóstico realista de la calidad de un instrumento por definición cambiante. Cabe destacar que en dicho proceso, la OEA trabaja siempre sobre un producto externo, recibido de parte del organismo electoral respectivo, para el análisis y conclusiones que posteriormente efectúe. Para el logro de dichos objetivos, la OEA requiere el acceso irrestricto y completo a la información, documentos, sistemas y procedimientos que alimentan y conforman el Registro Electoral respectivo.

¿QUÉ ES UNA AUDITORÍA Y POR QUÉ REALIZARLA?

En estricto sentido, una auditoría es un proceso de revisión profunda que busca determinar si la situación de una organización o sistema funciona de manera adecuada y según lo que establecen la normativa legal y los procedimientos vigentes. En último término, su objetivo es que de acuerdo con los resultados, se puedan establecer las acciones correctivas y preventivas.

El proceso de auditoría de un Registro Electoral tiene una doble función:

 Verificar el cumplimiento de las normas y procedimientos para la conformación del Registro Electoral; y
 Establecer criterios y parámetros que permitan una mejora continua.

Se realiza una auditoría para ofrecer mayor confianza a los actores que intervienen en un proceso electoral (electores, partidos políticos, candidatos y medios de comunicación social), promoviendo un sistema de reglas claras en el juego democrático y el ejercicio del derecho al sufragio con transparencia, equidad e imparcialidad.

Si bien no corresponde técnicamente al concepto de “auditoría”, su sustento deriva en parte de la facultad de control que la ley confiere a la ciudadanía y a los partidos políticos para verificar los datos del padrón electoral.

Para realizar la auditoría se conforma un grupo de expertos internacionales de reconocida calidad profesional y académica que, con el apoyo técnico de la autoridad electoral, son responsables de realizar los estudios conforme al alcance definido entre el Órgano Electoral y la OEA. Estos se formulan en función de inspecciones y verificaciones técnico-científicos con el objetivo de señalar fortalezas y debilidades en los procesos electorales. De esta manera, se ejecuta un trabajo en conjunto, luego del cual se prepara un informe sobre los hallazgos, junto con recomendaciones útiles para la autoridad electoral.

Una de las principales actividades de la auditoría es la verificación muestral a nivel nacional, un ejercicio estadístico compuesto de técnicas muéstrales, en donde se contrasta la información obtenida en el terreno con la que se cuenta en la base de datos del registro electoral. De esta manera, se puede medir la congruencia de los datos que se tienen en las bases de datos junto con la información directamente extraída de los ciudadanos. Este tipo de actividad facilita el conocimiento del Estado sobre el nivel de certeza y exactitud que tiene el padrón electoral del país, y permite obtener datos sobre actualización y cobertura del registro.

La ejecución de la auditoría también incluye una evaluación de la calidad de los procesos y los sistemas informáticos y el software que los sustentan. En particular, la auditoría a las bases de datos del registro electoral consiste en un extenso e intenso análisis de gabinete realizado in situ y con muestras aleatorias de los datos que de manera ordinaria y regular se manejan en el padrón. Se contrasta esto contra la información documental que soporta o apoya dichos datos. Este ejercicio permite identificar y documentar la calidad del trabajo de integración del padrón en las diversas etapas históricas de su conformación. El propósito de esto es mejorar procedimientos en la administración y control de los datos de los ciudadanos. Finalmente, la auditoría contempla un período para que actores políticos y la ciudadanía puedan formular observaciones, sugerencias o denuncias, que son trasladadas por el equipo de auditoría al órgano electoral para su debida atención.

 

PRODUCTO FINAL

Cuando finaliza el proceso de auditoría, la OEA dará a conocer los hallazgos y recomendaciones al ente máximo del organismo auditado mediante la entrega de un “Informe de Auditoría.” Las recomendaciones se formulan para eliminar la causa de un hallazgo detectado. De acuerdo con los resultados estas recomendaciones requerirán acciones en el corto, mediano o largo plazo, dependiendo de la gravedad del hallazgo e importancia de su corrección. Posterior a la auditoría es recomendable implementar un proceso de seguimiento para verificar si se ha implementado la acción correctiva sugerida.