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“Una mirada a algunas comunidades del TIPNIS con ojos de mujer”
Lic. Anahy Pérez Pinto
Equipo Nro. 1
OEP- TSE RESPONSABLE SIFDE TARIJA
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De manera muy particular me vi envuelta en un episodio que me favoreció para sumergirme en esta importante tarea, la de participar de un proceso histórico de consulta previa libre e informada, un proceso de diálogo directo con los pueblos indígenas en el marco de un ejercicio de derechos y reivindicaciones y fundamentalmente de espacios donde las voces, pensamientos y sentires de los indígenas originarios sea escuchada, sea manifestada en el lugar de origen, lugar de los hechos y con el pleno respeto a su identidad cultural.

En esta importante labor, visite varias comunidades del Territorio Indígena Originario del Parque Nacional Isiboro Secure, muchas de las mismas ubicadas al margen de los ríos y al interior de selvas boscosas, las comunidades indígenas dedicadas a una actividad económica precaria de autoconsumo básicamente en la siembra de yuca y algunas frutas centrando su actividad a la pesca y la caza.

En General en las visitas a las comunidades, estas se mostraron bastante amistosas y amables, se evidenció un clima de colaboración y solidaridad, compartimos una olla común durante los días de la asamblea y los indígenas realizaban una distribución casi equitativa de las tareas domésticas tanto hombres como mujeres, jóvenes y niñas/os .

En este sentido muchas tareas que parecieran insignificantes como aportar leña para prender el fuego( siendo que la zona es bastante húmeda por lo que es dificultoso almacenar la misma), demostró un desprendimiento por parte de los indígenas a favor “de” un compartir , un sentirse acompañado en este proceso de consulta o el cuidado de los hermanitos por que la madre o el padre están en asamblea, o que los varones cuiden a los hijos pequeños mientras la madre esta expresando sus ideas, o la convocatoria a la asamblea al toque de un silbato o el retumbar de un tambor realizado por la máxima autoridad de la comunidad.

De la misma manera el afán de que podamos compartir algo de la comida que los y las indígenas consumen usualmente, como los animales del monte( Jochi, venado) o el pescado, tratando de ofrecernos lo mejor, evidenciaba un gran compromiso e interés por el proceso de la consulta y de que el mismo se haya realizado en la comunidad, nunca antes de acuerdo a lo que ellos y ellas narraban y afirmaban: “nadie vino a preguntarnos como deseábamos nuestro desarrollo… o si podíamos decidir sobre alguna obra para la comunidad ”y lo mas desfavorable, se observó que no existen instituciones privadas, ni públicas sólo la escuelita con la presencia del profesor ubicada en la comunidad y que realiza un trabajo con los niños y niñas indígenas con todas sus limitantes de infraestructura y de materiales educativos.

Cuando uno visita una familia pretende encontrar también a las personas de experiencia a los que oralmente pueden transmitir la historia de estos pueblos, sin embargo en la realidad los ancianos indígenas, son muy pocos la mayoría murieron por falta de atención y el padecimiento de enfermedades propias de la edad y los pocos que quedan, padecen muchas enfermedades y tienen el reflejo en sus rostros de cansancio e injusticia por la precariedad en la que viven además de no ser beneficiados por los bonos proporcionados por el Estado, en el sentido en que para cobrarlos se requiere de un traslado a la capital de provincia, cuyo costo no cubre por lo menos el gasto de transporte.

Los ancianos estaban presentes al momento de la consulta y recibían la información en su idioma por parte de sus hijos, sobre lo que estaba ocurriendo, por lo que ellos y ellas -aunque más se observaba la presencia de mujeres ancianas y no así de varones- asentían en su idioma- y todo esto sucedía en un ambiente de respeto y relevada importancia para esta población, reconocidos como la razón de la existencia de estos pueblos indígenas.

En palabras de don Arico Vilche un hombre de rasgos indígenas quien se dirigió respetuosamente a la autoridad de la comunidad en momentos que se desarrollaba la asamblea comunitaria y expresó sus ideas, pensamientos dirigidos a las mujeres mayores cariñosamente llamadas por el como las mamás, este hombre de origen Yuracaré y en su condición de ex dirigente de la comunidad de Limo del Isiboro dijo …” quiero decirles ... les estoy explicando a mis ancianos que están en la comunidad … hay muchos que no entienden castellano de eso le estoy traduciendo yo … hermano corregidor por favor … estoy explicando …esta información … de dónde somos y hemos venido… de dónde el nombre de nuestros lugares , Isiboro nuestros nombres Moleto (mula),…Eterezama, Secejsamma , Ichoa, Isinuta … nadie sabe esta historia cómo ha sido este parque cómo dice eso, nosotros lo habitamos y nos decían los selváticos así nos decían las gentes profesionales ...nosotros tenemos que decidir… que nos respeten nuestros derechos como Yuracarés… es sencillo … para la mamá -dirigiéndose a las mujeres ancianas- … queremos ser mejor… nuestros hijos sean profesionales, que se casen con gente profesional y así manejarán los recursos de nuestro pueblo, nosotros ya no … este abuelo que le ven esta dejando una historia, esta abuelita que le ven esta dejando una historia por ellos estamos acá… en esta tierra… no es por otra cosa… y seguramente de aquí a lo largo del tiempo veremos ese desarrollo para nuestros pueblos… aquí estamos nosotros somos indígenas, no como otros nos han dicho que no éramos indígenas sino que éramos otra cosa … pero aquí estamos y existimos”…

En mi visita a la comunidad San José de Angosta conocí a Manuel un líder indígena Moxeño Trinitario de profesión maestro rural, quien se mostraba bastante jovial, risueño y dinámico en sus intervenciones, además gozaba del apoyo de la comunidad, se encontraba acompañado de su esposa , una mujer joven que mostraba complicidad en su liderazgo. En el desarrollo de la asamblea de la comunidad participó de manera firme y precisa en sus intervenciones, reafirmando de manera constante la postura de la comunidad y en sus palabras planteadas de manera emotiva dijo:

“Ustedes están viendo cuáles son las necesidades de nuestra comunidad … están viendo como nosotros vivimos…-dijo dirigiéndose a quienes participábamos de la asamblea- es triste y muy doloroso para nosotros tener a nuestros padres a veces enfermos … nuestros hijos sin asistencia médica … no es justo … nuestra economía es pobre no podemos mantener a nuestras familias … no tenemos para material escolar … para que nuestros hijos estudien … muchos tienen deseos de continuar sus estudios … pero no pueden … entonces tienen que abandonar … nuestra economía es insuficiente… pero encima nos dicen que debemos ser intangibles … ¿sin embargo muchos estarán respetando este territorio? ¿O se estarán aprovechando? …nosotros queremos ser reconocidos como pueblo originario Moxeño trinitario queremos ser incluidos para nuestra visión para el desarrollo y nuestra autonomía indígena en la región del TIPNIS, que nos consulten una y otra vez …- fueron palabras muy emotivas que terminaron en un llanto contenido-.

Fue un momento de emoción colectiva, se produjo un silencio comunitario en cada uno de los participantes de la asamblea, un silencio que dolía en el corazón porque evidenciaba la verdad de lo cotidiano y de las carencias, necesidades de cada uno de los participantes que sí tenían algo en común es la precariedad, pero al mismo tiempo la dignidad para soportarlo, en su modo de vida y en el sueño de mejores días para su comunidad indígena.